El sanantoniense se quedó con la victoria en el autódromo de San Nicolás y es el nuevo líder de la Copa de Oro del Turismo Carretera. Benvenuti se subió al podio.

Cuando parecía que Mariano Werner (Ford) le había quitado la victoria a José Manuel Urcera (Torino), una sanción le devolvió el triunfo al rionegrino en el autódromo de San Nicolás. El piloto del Maquin Parts se convirtió en el nuevo líder de la Copa de Oro. El neuquino Juan Cruz Benvenuti (Torino) finalizó tercero.

En la primera vuelta, Urcera fue en busca de la punta. Werner se defendió, pero el cipoleño logró superarlo con una maniobra impecable y comenzó a mandar en la final. Mientras tanto, detrás atrás pasaba de todo, con el neuquino Juan Cruz Benvenuti (Torino) defendía la tercera colocación.

El rionegrino lideraba con solidez pero en la vuelta 8 apareció el primer inconveniente: el Pace Car. En el relanzamiento Werner fue por la revancha, pero Manu prevaleció. El que la pasó mal fue Benvenuti, porque Germán Todino (Torino) intentó superarlo. En plena lucha, hubo una maniobra polémica (en la que advirtieron un análisis del toque en pista) y el piloto del Maquin Parts terminó en el pasto.

En el giro 14, Agustín Canapino (Chevrolet), que llegó como líder a San Nicolás y que peleaba por meterse en el podio, avisó por radio al equipo JP Carrera que tenía problemas con el motor. Progresivamente el Titán de Arrecifes fue perdiendo puestos, pero se mantuvo en pista.

Adelante, Manu Urcera tomó el control de la carrera y se alejó de Werner por un segundo y medio. Todo indicaba que para el entrerriano la segunda posición era negocio. Con Canapino diezmado, el cipoleño se convertía en el líder provisorio de la Copa de Oro.

Canapino resolvió el problema y desde la posición 23° comenzó la remontada, con siete vueltas por delante. En el giro 19, el mendocino Julián Santero (Ford) se pasó en una curva y nuevamente tuvo que ingresar el Pace Car.

En el relanzamiento Werner fue en busca de la punta, pero Urcera logró defender la posición. Más atrás, un peligroso accidente, protagonizado por Mangoni y Ponce de León, obligó a que el auto de seguridad nuevamente ingrese a la pista.

El tercer relanzamiento de la final se dio en la vuelta 23 y Werner insistió. Esta vez el entrerriano tuvo recompensa y con una maniobra similar a la que Urcera le hizo en la primera vuelta, volvió a apoderarse de la punta.

El Zorro ganó la final, pero en la llegada ocurrió algo inesperado. Urcera ubicó su auto en la primera colocación. Por radio el equipo Maquin Parts le avisó al rionegrino que Werner habría utilizado en sector de pista inhabilitado para superarlo.

El entrerriano corrió al sector del comisionado deportivo para conocer qué había pasado. “Voy a preguntar qué decisión tomaron, ¡increíble!. Soy el ganador”, expresó antes de subir al tráiler.

Mientras Werner continuaba con su reclamo, se subieron al podio Benvenuti y Urcera. Los silbidos comenzaron a escucharse por parte de la hinchada de Ford, pero el rionegrino festejó desde lo más alto del podio, porque pasó a ser el nuevo líder de la Copa de Oro.

“Así como entiendo que la maniobra de Manu fue excelente, la mía también lo fue. Sí, tenía dos neumáticos sobre lo azul, como prácticamente todos durante la carrera, pero la maniobra empezó mucho antes. Vine al podio por respeto al público”, expresó más tarde Werner a Campeones, cuando decidió ir al podio para saludar a los hinchas de Ford.