Fue cuarto en la final de la Clase 3 en Rosario y mantuvo el liderazgo. Pernía, actual campeón que ganó este domingo y Moriatis, segundo le dan pelea. El sanantoniense protagonizó un toque con Luque a poco del final. Todo se define en San Nicolás.

Notable lo del nacido en San Antonio Oeste José Manuel Urcera, que llega al final del año con serias chances de coronarse en dos de las categorías principales del automovilismo argentino. Protagonista de la pelea grande del Turismo Carretera que se define el 1 de diciembre en Centenario, el rionegrino quedó a un paso del título en el Turismo Nacional.

Con su Honda Civic, el Manu ganó la segunda serie primero y luego culminó cuarto en la final de la Clase 3 de este domingo en el autódromo Juan Manuel Fangio de Rosario., con lo que se mantiene al tope en las posiciones. El ganador de la prueba fue el Tanito Leonel Pernía (Volkswagen Vento), actual campeón y nuevo escolta de Urcera y segundo quedó Emanuel Moriatis (Ford Focus), otro que llega con chances al cierre.

El podio lo completó Joel Gassman (Chevrolet Cruze). Y detrás de Urcera se ubicaron Juan Pipkin (Chevrolet Cruze), Rudi Bundziak (C4 Lounge), Juan Manuel Silva (Honda Civic), Matías Muñoz Marchesi (Ford Focus), Fabricio Pezzini (Toyota Corolla) y Facundo Ardusso (Peugeot 408).

Urcera venía segundo de Pernía pero perdió dos lugares ante la superación de Manuel Luque y el propio Moriatis. Pero cuando se disponían a transitar la última vuelta iba a haber más. Luque presentó inconvenientes en su auto, el cipoleño quedó enganchando poniéndose en dos ruedas y luego impacto contra él aunque pudo seguir en carrera bastante herido. Pero llegó a meta, que era lo importante.

Cuando resta disputarse una sola fecha, la última del calendario, en el autódromo de San Nicolás el 8 de diciembre, el campeonato está encabezado por Urcera con 254 puntos, seguido de Pernía con 240, Moriatis con 239, Chapur con 206, Pipkin con 200, Di Palma con 171, Lambiri con 162, Bundziak con 139, Santero con 138 y Pezzini con 131.

Lo cierto es que el rionegrino va por todo.